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La extensión de las exploraciones por Resonancia
Magnética Nuclear en medicina ha planteado
la posibilidad de efectos nocivos dependientes de
la técnica. De hecho, la mayoría de
los Tratados de imagen por Resonancia Magnética
dedican un capitulo a este tema (1,2,3,4), e incluso
existen monografias importantes que hacen un buen
resumen de la documentación existente (5,6).
El autor indica, de entrada, que lo que ofrece aquí
es una breve síntesis de estas flientes.
¿Cuál es el
riesgo al que se someten las personas a las que se
les realiza una Resonancia Magnética?
Estas unidades fúncionan colocando
la parte a examinar en un campo magnético constante
de gran intensidad, que varia desde 0.2-0.3 Teslas
para unidades de imán fijo, hasta 0.5 T (bajo
campo), 1 T (campo medio) o 1,5-2 T (alto campo) para
las de superconductividad. Existen unidades de 3 y
4 Teslas, pero son experimentales y precisan de un
permiso especial (en Estados Unidos, de la FDA) para
su utilización.
Sobre la zona a examinar se hace incidir una emisión
de ondas de radiofrecuencia a la frecuencia de Larmor
(es decir, la frecuencia de precesión del protón
a la intensidad de campo magnético de la unidad
de trabajo), que producirá la resonancia de
dichos protones, e inmediatamente a su relajación,
con emisión de ondas de radiofrecuencia de
características específicas, que, captada
por una antena colocada en la superficie de la zona
estudiada (bobina), permitirán finalmente mostrar
la imagen correspondiente a sección estudiada
al procesar la intensidad de señal emitida
por cada voxel del tejido.
Para obtener cortes sucesivos en la dirección
espacial programada (planos axial, coronal o sagital)
se aplica un gradiente de campo magnético,
cuya intensidad ha ido aumentando desde 1 mT/m en
las unidades iniciales, hasta 3040 mTIm en las actuales,
y que incluso alcanza los 70 mT/m en unidades recientemente
introducidas en el mercado.
Los tiempos de las exploraciones se han ido acortando
sucesivamente; de los 30-40 minutos exigidos en las
exploraciones clínicas iniciales se ha llegado
en la actualidad a pocos minutos para la mayoría
de las exploraciones, a excepción de algunos
estudios especiales (angiocardiografia RM, por ejemplo).
Todo este proceso nos indica que la persona sometida
a una exploración de Resonancia Magnética
tiene tres posibles riesgos : el del campo magnético
estático; el del gradiente de campo magnético,
y las ondas de radiofrecuencia
1. Campo magnético
estático:
No ha sido posible detectar ningún efecto fisiológico
ni, por supuesto, patológico, a las intensidades
y con el tiempo requerido para las exploraciones clínicas
con Resonancia Magnética. Aunque algunas experiencias
informan, para 3-4 Teslas, de posibles variaciones
de la temperatura corporal, de alteraciones leves
del electrocardiograma, o de mínimas afectaciones
neurológicas, todas ellas transitorias, la
experiencia de millones de exploraciones realizadas
mediante Resonancia Magnética confirman la
total inocuidad de efectos de la exposición,
por tiempos breves, a estas intensidades de campo
magnético constante.
2. Gradientes de campo magnético:
Otra posibilidad es el efecto que sobre la zona corporal
examinada puede ejercer un intenso gradiente de campo
magnético, que genera en el organismo una corriente
inducida que, con los valores actuales, se mantiene
siempre por debajo del umbral de intensidad necesario
para producir algún efecto fisiológico.
De hecho, los efectos de estas corrientes inducidas
pueden ser térmicos o atérmicos; los
térmicos son despreciables para los gradientes
utilizados en Resonancia Magnética. Los efectos
atérmicos son, a veces, de dificil demostración.
Para gradientes muy elevados (superiores a los utilizados
en clínica) se ha indicado algún efecto
sobre tejidos y órganos cuyo flincionamiento
tiene una base eléctrica, sobre todo los tejidos
nervioso y muscular. De ahí la descripción
de leves estimulaciones de nervios sensitivos o motores,
de contracciones musculares, de fibrilación
muscular, de posible excitación epiléptica
y de la aparición de los llamados "magnetofosfenos",
o visualización de puntos luminosos por excitación
directa de la retina.
Ninguno de estos fenómenos aparece con gradientes
inferiores a 4OmT/m; el problema es si con las nuevas
técnicas (estudios eco-planares) para las que
se aplican gradientes de hasta 70 mT/m podrá
aparecer alguno de los efectos indicados. La experiencia
disponible con gradientes elevados no los refiere;
todo lo mas se señalan sensaciones imprecisas,
como hormigueo a lo largo de la espalda o en otras
localizaciones, o sensaciones imprecisas, en ocasiones
con ligero componente doloroso. Hay que indicar que
la técnica ya ha desarrollado un método
de producción de gradientes elevados sin afectación
fisiológica (twin-gradients), tanto por evitar
molestias al enfermo, como para evitar igualmente
movimientos musculares que afectarían la calidad
de la imagen
3. Campos magnéticos de radiofrecuencia:
En esta aspecto si que disponemos de estudios precisos,
que demuestran la imposibilidad, por una parte, de
que se produzcan efectos térmicos, que requieren
potencias mucho mayores que las aplicadas en Resonancia
Magnética, y que afectarían, en primer
lugar, a los órganos de más dificil
refrigeración, como los testiculos o el ojo
Por otra parte, tampoco se han detectado efectos atérmicos,
de modo que hay que destacar la nula peligrosidad
de la aplicación de estos campos de radiofrecuencia
en los estudios
Todos los estudios clínicos o experimentales
confirman la afirmación realizada por Saunders
ya en 1983: "la evidencia experimental sugiere
que es improbable que exista cualquier consecuencia
patológica, del desarrollo o genética
debida a la exposición a los campos magnéticos
de la Resonancia Magnética". Sin embargo,
el hecho de que no se haya detectado ninguno de estos
efectos, no debe minimizar la aplicación de
normas de seguridad; por ello la EDA impone a las
unidades de Resonancia Magnética sus Safety
Parameter Action Levels, referidos al campo magnético
estático, a los gradientes y a los límites
de incidencia de energía por Radiofrecuencia,
a fm de garantizar el nivel de seguridad alcanzado
en una exploración que se va haciendo cada
vez más rutinaria en el campo del diagnóstico
por la imagen.
Precisamente, la molestia o peligrosidad de las exploraciones
por Resonancia Magnética radica en otros aspectos:
el nivel de ruido durante la exploración, la
posible desviación de las prótesis metálicas;
la interferencia en el flincionamiento de prótesis
electrónicas (marcapasos), etc. Pero, en relación
a los riesgos de los campos magnéticos en las
exploraciones de Resonancia Magnética, hay
que asumir la afirmación de Shellock y Kanal,
quizá los autores con más experiencia
en el tema, cuando indican que, aunque ninguna de
las investigaciones realizadas han determinado la
existencia de cualquier riesgo sustancial o inesperado,
los datos no son lo suficientemente comprensivos para
considerar que hay una seguridad absoluta". Por
ello la experimentación y la vigilancia fisica
y biológica deben ser constantes para estas
unidades que unen, junto a la amplitud de uso, la
variación de los parámetros de campo
magnético (en especial de gradientes) que los
avances de la técnica exigen.
Bibliografía
(1) Saunders, Rl): Biologic Effects of NMR. En Partain
CL y cols (Dir):Nuclear Magnetic Resonance Imaging.
Saunders, Philadelphia, 1983.
(2) Shellock, FG; Kanal E: Bioeffects and Safety of
MR Ptocedures. En Edelman, RR (Dir): Clinical Magnetic
Resonance Imaging, 391-434. 2~ Ed. Saunders. Philadepphia,
1996.
(3) Shellock, FG; Kanal E, Moscatel M: Bioeffects
and Safety Considerations. En Atlas SW: Magnetic Resonance
Imaging of the Brain and Spine. 109-148. Lippincott,
Philadelphia 1996.
(4) Shellock, FG; Kanal E, : Bioeffects and Safety.
En Higgins CB (Dir):Magnetic Resonance Imaging of
the Body, 175-204, Lippincot, Philadelphia 1997.
(5) Persson B, Stahlenberg: Health and safety of clinical
NMR examination. CRC Press, Boca Raton, 1989
(6) Shellock Fo; Kanal E: Magnetic Resonance. Bioeffects,Safety
and Patient Management. 2~ ed. Lippincot. Philadelphia,
1996.
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