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José León Carrión es Doctor
en Psicología por la Universidad Autónoma
de Madrid y Profesor Titular de Neuropsicología
de la Facultad de Psicología en la Universidad
de Sevilla. Además, Carrión es autor
de múltiples libros, algunos de ellos valorados
como algunas de las mejores publicaciones en el ámbito
de su especialidad. En su currículum también
cuenta con más de 200 artículos publicados
en revistas de divulgación científica.
Además, es el responsable de diferentes proyectos
de investigación, tanto de carácter
nacional como internacional. Uno de ellos es el que
está llevando a cabo en el Centro de Rehabilitación
de Daño Cerebral CRECER, donde trabaja; junto
a las empresas andaluzas Cadpet y Cerco; y que está
dirigido por la Fundación sin ánimo
de lucro Plenum, denominado Metodología de
la Resonancia Magnética y de la Tomografía
por Emisión de Positrones (PET) en los estudios
sobre plasticidad cerebral y en la Neurogénesis
neuronal antes y después de la rehabilitación
de las consecuencias para las actividades de la vida
diaria del daño cerebral. El proyecto, que
se puso en marcha hace poco más de un año,
cuenta con un período de duración de
tres años.
El Centro de Rehabilitación de Daño
Cerebral CRECER es el que acoge a los pacientes para
llevar a cabo la rehabilitación integral de
estos, ya que se trata de uno de los tres mejores
de Europa en su sector médico. En España,
es uno de los más punteros, dotado de la última
tecnología en neurorehabilitación y
de un equipo humano constituido por grandes profesionales.
Este dispositivo médico, junto con los profesionales
de CERCO y CADPET están llevando a cabo un
estudio de investigación científica
muy importante no sólo desde el punto de vista
médico, sino también social, dada la
importancia de la posible rehabilitación de
los enfermos con daño cerebral adquirido.
Pregunta: Doctor, ¿en
qué momento del proceso se encuentra actualmente
el proyecto de investigación?
Respuesta: En estos momentos nos encontramos en un
avance medio. Aún quedan dos años de
trabajo por delante. Sin embargo, a pesar de que hace
poco más de un año que se puso en marcha
el proyecto, ya contamos con datos muy interesantes
y resultados extraordinariamente importantes para
la rehabilitación del daño cerebral
y para el análisis de la neuroimagen.
P: ¿Cuál es
el objetivo de este trabajo de investigación?
R: Nuestro propósito es demostrar que las personas
con daño cerebral sobrevenido pueden recuperar
cierta movilidad a través de un tratamiento
integral de rehabilitación, algo que hasta
ahora era prácticamente impensable, dado que
el cerebro es algo muy complejo y del que aún
tenemos muchas cosas que saber. A pesar de todo lo
que aún tenemos por conocer sobre el cerebro,
es muy importante hacer saber a la sociedad que este
tipo de enfermos sí pueden mejorar. De hecho,
podemos decir que es posible recuperar hasta un 60%
de las funciones, que es lo que se ha conseguido hasta
el momento.
P: ¿Cuáles
son los avances que se han hecho en este estudio sobre
el cerebro?
R: En primer lugar, hemos de hablar de la plasticidad
del cerebro, característica que posee cualquier
persona, sea de la edad que sea, y que permite que
se puedan recuperar funciones del cerebro. Por otra
parte, a través de este estudio hemos observado
que es posible regenerar zonas del cerebro. Esto es
lo que se conoce como neurogénesis.
Por esto es por lo que hoy podemos decir que los enfermos
de daño cerebral, ya que sea por traumatismo
craneoencefálico, ya sea por accidente cerebrovascular,
pueden recuperar cierta movilidad, y por tanto, independencia.
En el caso de los enfermos en estado vegetativo es
en el único que no se puede asegurar una mejora,
ya que el pronóstico es incierto.
P: ¿Existe alguna
innovación en el proceso de investigación
que están llevando a cabo?
R: Sí. En este sentido, podemos decir que se
están utilizando los últimos avances
en neuroimagen, las cuales se obtienen a través
de Resonancias Magnéticas y Tomografías
por Emisión de Positrones (PET). Es en este
punto en el que aparece la colaboración con
CERCO, ya que utilizamos sus instalaciones, cuyas
tecnologías son de las más avanzadas.
Es decir, en CERCO obtenemos todas las pruebas de
neuroimagen, que son realizadas por el equipo de neurorradiología
de este centro.
P: ¿Cuál es
el proceso utilizado para la obtención de datos
de la investigación?
R: El primer paso es seleccionar a los pacientes que
colaboran en este proyecto. Una vez hecho, se les
realizan las pruebas de neuroimagen y se comienza
el tratamiento integral de rehabilitación,
que debe tener una duración de al menos seis
meses. Concluido este período temporal se vuelven
a realizar las pruebas de neuroimagen y así
se puede realizan un trabajo comparativo con las pruebas
realizadas al principio y las del final del tratamiento,
observando de esta forma qué zonas del cerebro
se han regenerado durante la rehabilitación.
P: ¿Qué requisitos
han sido necesarios para la selección de los
30 pacientes que colaboran en el proyecto?
R: Bueno, en principio, que el paciente sufra daño
cerebral. Lo único necesario es que la familia
acepte que el enfermo participe en este trabajo y
que esté dispuesto a someterse al tratamiento
completo. En general, nosotros no ponemos ningún
límite, siempre que el paciente o los familiares
permitan que el enfermo se someta a la rehabilitación,
ya que entendemos que siempre es interesante estudiar
a una persona que presente esta patología.
P: ¿Existe el caso
de que algún paciente se haya negado a someterse
a un proceso de rehabilitación de estas características
por considerar que no era posible una recuperación?
R: Sí. En este sentido se puede señalar
que en la mayoría de los casos, el hecho de
que el paciente se someta o no a un tratamiento de
estas características está muy relacionado
con sus circunstancias socioeconómicas y culturales.
Es decir, a un mayor nivel social, más posibilidades
de someterse a una rehabilitación así.
Generalmente, las personas con un nivel sociocultural
más bajo tienden a quedarse con el primer diagnóstico
que les dan en el momento en el que se produce el
daño cerebral; y este diagnóstico suele
ser demoledor: total imposibilidad de recuperación.
Sin embargo, las personas con un nivel más
alto no suelen conformarse, buscan y buscan, a través
de asociaciones, fundaciones
hasta lograr encontrar
algún resultado esperanzador.
De ahí la importancia de transmitir este mensaje
a la sociedad, para que cualquier pueda conoce la
existencia de una rehabilitación para los enfermos
de daños cerebral.
P: En este sentido, ¿quiénes
derivan a los pacientes a este centro?
R: Habitualmente suele ser porque los familiares del
paciente buscan centros que les ofrezcan soluciones.
Por regla general, cuando un enfermo llega al hospital
con una patología de estas características,
el hospital no los deriva a ningún centro.
Sin embargo, si el daño ha sido producido por
un accidente, por ejemplo de tráfico, es decir,
el paciente presente traumatismo craneoencefálico,
siempre hay una aseguradora que media. De esta forma,
sí se da el caso de que ésta derive
a los pacientes al centro.
P: ¿Cuántos
pacientes se están estudiando? ¿Cuál
es el periodo de edad que los comprende?
R: El grupo de pacientes estudiados es de 30, cuyas
edades están comprendidas entre los 18 y los
60 años.
P: ¿Qué profesionales
constituyen el equipo multidisciplinar que trabaja
con los pacientes que forman parte de este trabajo
de investigación?
R: Un gran equipo humano constituido por grandes profesionales:
médicos, neurocirujanos, neurólogos,
neuropsicólogos, fisioterapeutas, médicos
rehabilitadotes, logopedas, terapeutas ocupacionales
y personal auxiliar sanitario, entre otros. A este
grupo hay que sumar el equipo de neurorradiólogos
de CERCO, encargados de la realización de las
pruebas de neuroimagen.
P: Aunque aún es
pronto, a partir de la cantidad de datos con la que
ya cuentan y los buenos resultados obtenidos, ¿cómo
podría valorar las conclusiones que obtendrán
a la finalización de este trabajo de investigación?
R: Sí, aún es pronto para avanzar ninguna
conclusión. Sin embargo, por la amplitud de
los datos recopilados y los resultados obtenidos,
ya se puede apuntar que las conclusiones que se extraigan
serán muy importantes e innovadoras y especialmente
esperanzadoras.
P: Habitualmente, este tipo
de proyectos conllevan un elevado coste económico.
¿Han contado con financiación por parte
de alguna entidad pública o privada?
R: Sí, pero sólo con financiación
de entidades privadas, que son la Fundación
El Monte (especialmente interesada en este proyecto)
y la Caja de Ahorros San Fernando. Además,
las empresas CERCO, CADPET y CRECER también
aportamos una parte del coste, ya que se contribuye
con la prestación de las tecnologías
necesarias para la realización de las pruebas
de neuroimagen, en este caso por parte de CERCO. CADPET
aporta el ciclotrón para fabricar radiofármacos
y la cámara PET. CERCO y CRECER financiamos
a los pacientes el coste de los estudios, y además,
CRECER aporta al proyecto todas sus técnicas
de diagnóstico y rehabilitación funcional
de las secuelas derivadas del daño cerebral.
P: ¿Cuál es
el coste de este trabajo de investigación?
R: Anualmente, el trabajo de investigación
conlleva un coste económico de unos 220.000
euros, aproximadamente. En total, el presupuesto del
proyecto está en torno a 1,4 millones de euros.
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