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Fuente: Diario Médico
(Marzo de 2006)
El síndrome
de pinzamiento femoroacetabular se diagnostica de
forma adecuada con la resonancia magnética,
puesto que era una patología que pasaba desapercibida
con las técnicas de diagnóstico convencional.
La detección precoz permite mejores resultados
terapéuticos
La resonancia magnética (RM) de
cadera ha hecho evolucionar el concepto de algunas
lesiones como el síndrome de pinzamiento femoroacetabular,
que era imperceptible hace unos años para los
radiólogos; o la llamada osteoporosis transitoria
de cadera, que gracias a los avances en radiodiagnóstico
se sabe que es un edema en médula ósea.
Javier Beltrán, profesor de la Facultad de
Medicina del Hospital Mount Sinai y jefe del Departamento
de Radiología del Centro Médico Maimónides,
de Nueva York, ha explicado los cambios experimentados
en el abordaje de ambas patologías, que tienen
al radiólogo como especialista de primera línea
para diagnóstico y seguimiento.
Reciente diagnóstico
El síndrome de pinzamiento fémoroacetabular
puede diagnosticarse desde hace pocos años.
Esta alteración, que produce un dolor inespecífico
de cadera y afecta a jóvenes, pasaba inadvertida
en las radiografías, hasta que el cirujano
suizo Ganz reparó en unas pequeñas malformaciones
en la cabeza del fémur o del acetábulo
y comenzó a practicar osteotomías para
evitar la evolución hacia una artrosis degenerativa,
que suele ser el final de estos pacientes. "Los
buenos resultados clínicos de dichas intervenciones,
que eliminan el dolor y normalizan la movilidad, nos
inclinan a tratar estas lesiones precozmente, cuando
el enfermo tiene veinte años y se puede evitar
la degeneración de los huesos y la necesidad
de una prótesis de cadera. Pero aún
no sabemos qué pasará a largo plazo,
y eso nos hace ser prudentes".
Durante su intervención en las I Jornadas Internacionales
sobre Diagnóstico por Imagen del Sistema Musculoesquelético,
organizadas por el Servicio de Radiología del
Hospital de la Arrixaca, de Murcia, Beltrán
ha subrayado el importante papel del radiólogo
para detectar los signos sutiles de pinzamiento femoroacetabular,
que pueden apreciarse en una radiografía simple,
pero cuya evolución hay que seguir con resonancia
magnética para controlar las partes blandas
que mostrarán el estadio de la enfermedad.
"Es difícil convencer a un sujeto de veinte
años que sólo tiene un dolor de cadera
para que se opere ya, antes de que se deteriore el
cartílago; o no podrá detener la artrosis
degenerativa dentro de varias décadas".
Este es el principal problema que el experto ve en
la solución quirúrgica del síndrome.
Además de la osteotomía Ganz, que consiste
en abrir la cápsula del hueso y quitar la parte
deformada, se empieza a utilizar la artroscopia para
hacer una pequeña incisión capsular
que consiga el mismo resultado, pero no pueden garantizarse
resultados a largo plazo porque la experiencia es
aún corta.
Edema transitorio
Otro concepto de enfermedad que ha variado sustancialmente
es el de la "osteoporosis transitoria de cadera",
un dolor que aparece en mujeres en avanzado estado
de gestación y en hombres de mediana edad,
obesos y sedentarios. La RM reveló que estos
pacientes presentan edema de la médula ósea
del cuello y de la cabeza del fémur, por lo
que la lesión se ha rebautizado recientemente
como "edema transitorio de cadera".
"La resonancia nos ha ayudado a entender que
no son lesiones de la médula ósea causadas
por trastornos funcionales, sino por alteraciones
mecánicas derivadas del sobrepeso corporal".
Sin cirugía
El trastorno remite con tratamiento conservador, sin
ningún tipo de cirugía, al dejar de
cargar peso en la cadera durante seis u ocho meses.
Se ha visto que el sobrepeso del embarazo o de la
obesidad produce estrés en la médula
ósea, pero además hay una nueva teoría,
la de que también se producen microfracturas
de las trabéculas óseas, aunque en sus
estadios iniciales no se ven en las radiografías
y en la resonancia.
En algunos pacientes, aunque haya desaparecido el
edema después de perder peso, quedan lesiones
en la cabeza femoral, y en los que se mantiene el
sobrepeso pueden llegar al colapso de la articulación.
También se mantiene en la rodilla y en el tobillo.
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