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Fuente: Diario Médico
(Marzo de 2006)
La PET modifica
el manejo previsto de los pacientes oncológicos
en un 79 por ciento de los casos, según la
Agencia de Evaluación de Tecnologías
Sanitarias. El máximo rendimiento diagnóstico
se traduce en mejor terapia y calidad de vida.
La información que ofrece el estudio por tomografía
por emisión de positrones (PET) cambia el tratamiento
oncológico previsto en un 79 por ciento de
los casos. En el 53 por ciento de éstos resultó
un cambio intermodalidad, según las conclusiones
de un informe realizado por la Agencia de Evaluación
de Tecnologías Sanitarias (AETS), del Instituto
de Salud Carlos III, de Madrid, dependiente del Ministerio
de Sanidad y Consumo sobre el uso tutelado de la PET.
José Luis Carreras, vicepresidente de la Sociedad
Española de Medicina Nuclear y catedrático
y jefe de Servicio de Medicina Nuclear del Hospital
Clínico de Madrid, ha manifestado a DM que
"esta evaluación tan positiva puede representar
el espaldarazo definitivo de la aplicación
de la PET en oncología".
El especialista, pionero de la técnica en España,
también considera que este informe, evaluado
por una agencia estatal, "resalta que es imprescindible
que el sistema sanitario público instale en
breve plazo al menos un equipo de PET en todos los
hospitales de tercer nivel en los que se traten pacientes
con cáncer"
Más indicaciones
La conclusión ratifica que se trata de una
técnica que modifica el manejo de los enfermos
oncológicos. En el 53 por ciento de los casos
se trata de una cambio intermodalidad, lo que implica
no realizar cirugía y hacer quimioterapia o
pasar de quimio a radioterapia, por ejemplo. En el
26 por ciento restante el tratamiento varía
pero dentro de la misma modalidad: cirugía
menos agresiva, radioterapia radical por paliativa,
por ejemplo. Pero en el citado informe también
se especifica que la PET evita la realización
de pruebas diagnósticas (invasivas y con riesgos)
y terapias innecesarias en un 76 por ciento de pacientes.
El informe de la AETS se ha realizado a partir de
los datos de más de 5.000 estudios PET llevados
a cabo en distintos centros de España. En mayo
de 2005 se estableció el uso tutelado de la
PET, práctica que consiste en que la Administración
sanitaria aprueba una lista de indicaciones, básicamente
en oncología, que se solicitan mediante formularios
que justifican el caso concreto. Una vez autorizado
el uso, se realiza el estudio, en un centro público
o privado concertado. Completado el examen, el médico
peticionario está obligado a remitir otros
dos formularios a la AETS. Estos datos son los que
se han analizado en el nuevo informe. Las preindicaciones
son: nódulo solitario pulmonar, estadificación
inicial del cáncer de pulmón, sospecha
de recidiva en melanoma, colorrectal, tumores de cabeza
y cuello y tumores cerebrales, así como estadificación
inicial y estudio de masa residual en linfoma.
Pánico psicológico
Sin embargo, la AETS, entidad asesora pero no vinculante,
indica que "sería muy conveniente, a la
vista de los resultados, la inclusión de otras
indicaciones o situaciones clínicas entre las
autorizadas para ser sometidas a PET, especialmente
en cáncer de mama y de testículo, sin
descartar otras como el cáncer de esófago.
Y es que la eficacia de la prueba "es igual para
todos los procesos oncológicos porque analiza
el metabolismo tumoral".
Otro dato concluyente alude a que, estadísticamente,
y en comparación con otros métodos,
"el rendimiento único de la PET es igual
al conjunto de pruebas que se han realizado en cada
paciente, lo que también sugiere que la relación
coste-eficacia está demostrada", aunque
el informe no aborda directamente el aspecto económico.
Carreras considera que existe un "pánico
psicológico" al coste de la prueba, que
a pesar de que es más compleja porque requiere
un ciclotrón, genera un significativo ahorro
de recursos que pueden utilizarse para otras necesidades
sanitarias".
Necesidades y expectativas
futuras
En España existen actualmente 30 cámaras
de tomografía por emisión de positrones
(PET). En Madrid, La Paz es el único hospital
de la red pública con esta tecnología,
aunque ya está prevista la creación
de una unidad en el nuevo Hospital Puerta de Hierro
que se ubicará en Majadahonda.
Al ámbito privado madrileño pertenecen
las otras cuatro cámaras existentes (PET Complutense,
Instituto López Ibor, Clínica La Luz
y La Milagrosa). Las previsiones apuntan a otras dos
próximas incorporaciones privadas: las del
Hospital de Madrid, en San Chinarro, y la que abrirá
en esta ciudad la Clínica Quirón. La
Sociedad Europea de Medicina Nuclear define las necesidades
de PET como un equipo por millón de habitantes,
lo que supone 40 cámaras en España y
no menos de entre 6-8 en Madrid. No obstante, la citada
sociedad ya ha empezado a sugerir dos equipos por
millón de habitantes por el aumento de las
indicaciones. En Estados Unidos, en Medicare, la PET
está aprobada para casi toda la asistencia
oncológica, a excepción de dos o tres
patologías.
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