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Fuente: Diario Médico
(Marzo de 2006)
La lentitud y el
misterio que envolvían el informe de la Agencia
de Evaluación de Tecnologías Sanitarias
sobre usos tutelados de la tomografía por emisión
de positrones (PET) extrañaba a los especialistas
en Medicina Nuclear, cuya experiencia práctica
demostraba -o así lo creían- la utilidad
de la técnica. La publicación del estudio
de la AETS ha abierto la puerta a la extensión
de la técnica a otras indicaciones oncológicas.
"Sería muy conveniente, a la vista de
los resultados, la inclusión de otras indicaciones
o situaciones clínicas entre las autorizadas
para ser sometidas a tomografía por emisión
de positrones (PET), especialmente en cáncer
de mama y de testículos, sin descartar otras,
como el cáncer de esófago. La eficacia
de la prueba es igual para todos los procesos oncológicos
porque analiza el metabolismo tumoral".
Este escueto párrafo ha desbrozado -como por
ensalmo- el hasta ahora enmarañado futuro de
la PET en España. Pertenece al informe que
la Agencia de Evaluación de Tecnologías
Sanitarias, del Instituto de Salud Carlos III, de
Madrid, dependiente del Ministerio de Sanidad y Consumo,
ha realizado sobre los usos tutelados de la PET.
Sus conclusiones dejan un espacio ínfimo para
la réplica de los críticos: "La
utilización de la técnica modifica el
manejo previsto de los pacientes oncológicos
en un 79 por ciento de los casos". Y son muchos,
porque el estudio ha analizado más de 5.000
estudios PET llevados a cabo desde mayo de 2005 en
centros de toda España.
José Luis Carreras, vicepresidente de la Sociedad
Española de Medicina Nuclear, catedrático
y jefe de Servicio de Medicina Nuclear del Hospital
Clínico de Madrid, saludó la noticia
con entusiasmo (ver DM del 10-III-2006): "Esta
evaluación tan positiva puede representar el
espaldarazo definitivo para la aplicación de
la técnica en oncología".
Poco antes, Carreras había concedido una entrevista
a este diario en la que argumentaba a favor de la
PET (ver DM del 27-I-2006) y reclamaba a la AETS más
rigor científico y menos dependencia política:
"En el futuro habrá muy pocos tumores
a los que no se les haga esta prueba diagnóstica.
Llevamos tres años y medio esperando la ampliación
de las indicaciones y no sé por qué.
Es una estrategia equivocada para ahorrar gasto. Es
la realización de la técnica la que
permitiría ahorrar mucho dinero. La agencia
no es independiente y actúa al dictado de la
Administración".
En cuanto a su necesaria extensión, Carreras
afirmó que "debería haber una PET-TC
por cada hospital grande. Ahorra mucho dinero y, aunque
es el argumento más frecuente en la reclamación
de una técnica, en este caso es verdad. La
Sociedad Internacional de Medicina Nuclear hablaba
hace unos años de que debería haber
una PET por cada millón de habitantes. Últimamente
han revisado su estimación para recomendar
la instalación de dos por cada millón
de personas. Es imprescindible que el sistema sanitario
público instale en breve plazo al menos un
equipo en cada hospital de tercer nivel que trate
pacientes con cáncer".
Álvaro Ruibal: "Ofrecerá
imagen biológico-molecular"
Álvaro Ruibal, jefe de Medicina Nuclear del
Complejo Hospitalario de Santiago de Compostela (CHUS),
es el responsable de la cámara PET del Servicio
Gallego de Salud, una de las dos operativas de la
región. Considera que la combinación
de la imagen funcional que proporciona la tomografía
por emisión de positrones y el desarrollo de
nuevos radiofármacos con isótopos radioactivos
de positrones podría facilitar una imagen biológico-molecular
específica de la enfermedad. "El único
radiofármaco autorizado en España para
la técnica es el 18F-FDG. Con él se
obtiene una imagen funcional de la enfermedad que
puede corresponder o no con la imagen morfológica
derivada de otras técnicas radiológicas.
La PET nos permite conocer el funcionamiento y el
metabolismo de los tejidos y órganos, mientras
que los métodos de imagen tradicionales suelen
indicar preferentemente la forma y la estructura de
la lesión".
Ruibal cree que la técnica puede aplicarse
más allá de la oncología: "Por
ejemplo, a neurología, para la detección
precoz de demencias y otros procesos, y a cardiología,
especialmente para el empleo en personas que sufren
insuficiencia cardiaca o tras un infarto agudo de
miocardio. Es posible estudiar la perfusión,
el metabolismo glucídico y graso del corazón
con radiofármacos PET. Las nuevas líneas
de investigación abiertas con los radiofármacos
que utilizan isótopos biológicos 150,
12N y 11C permitirán conseguir una imagen biológica-molecular
específica de una enfermedad".
Jose Manuel LLamas: "Nos
permite decidir con más precisión"
José Manuel Llamas, jefe del Servicio de Medicina
Nuclear del Hospital Virgen de las Nieves, de Granada,
y presidente de la Sociedad Española de Medicina
Nuclear, ha abanderado la extensión de la tomografía
por emisión de positrones a otras áreas
diagnósticas de la oncología. Su experiencia
en la práctica clínica le llevó
a cifrar entre un "30 y un 40 por ciento los
casos en los que esta técnica modifica el abordaje".
Seguramente se haya alegrado de que su valoración
se haya quedado corta, vistas las cifras publicadas
por la Agencia de Evaluación de Tecnologías
Sanitarias.
"Es el avance más importante que se ha
producido en las técnicas de diagnóstico
por imagen en los últimos 25 años. Nos
permite, por una parte, un diagnóstico de extensión
mucho más exacto del que hemos conseguido con
las técnicas de imagen convencional, como la
tomografía axial computerizada, la resonancia
o la ecografía. Por otra parte, también
nos ayuda a tomar las decisiones terapéuticas
con más precisión y de una manera más
correcta". En este sentido, el nudo gordiano
residía en la estadificación: "Si
no estadificamos no sabemos qué grado de desarrollo
o diseminación tiene un tumor y no podremos
tomar la decisión más correcta".
El especialista se apoya en los ejemplos para explicar
su punto de vista: "En linfomas, la PET nos permite
saber si está respondiendo bien a la quimioterapia.
En caso negativo podemos elegir otra línea
sin necesidad de agotar todos los ciclos. Eso también
sucede en cáncer de mama y en otros".
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