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El progreso en las técnicas de imagen ha supuesto un gran avance en el diagnóstico de muchas enfermedades
Fuente: El Mundo - Suplemento
Vistas en tres dimensiones del corazón o del interior de las arterias sin necesidad de introducir un catéter, tumores detectados a tiempo
Lo que hace años era un sueño para la comunidad médica representa ahora una realidad, aunque son muchos aún los retos que quedan en el desarrollo de las técnicas por imagen, como la miniaturización de los equipos o el diagnóstico molecular.
La evolución de los escáneres, la resonancia magnética (RM) y los tomógrafos, como el TAC y el PET, han supuesto una revolución en el diagnóstico de algunas enfermedades, como las cardíacas o el cáncer.
El profesor José Luis Carreras, catedrático de Radiología en la Universidad Complutense de Madrid e introductor del primer PET en nuestro país, recuerda que estos métodos se iniciaron hace más de 30 años con el uso del TAC. "La compañía discográfica EMI creó el primero y lo denominó "EMI escáner". Pero el mayor avance ha venido de la informática, gracias a la cual hemos podido interpretar la información".
El TAC proporciona una imagen del cuerpo humano de tipo anatómico. Se trata de una técnica indolora que se vale de un equipo especial de rayos X para obtener datos desde distintos ángulos. Después llegó la resonancia magnética, que, al no usar radiaciones, entraña menos riesgos, en especial en el caso de las embarazadas. Más reciente aún es el PET, un método de diagnóstico que facilita imágenes fisiológicas a través de la radiación emitida por positrones (partículas emitidas por una sustancia radiactiva que se le administra al paciente).
"El punto débil del PET, la información anatómica, se compensa con la resolución morfológica del TAC. Esto nos permite detectar dónde se localiza el tumor y delimitar su tamaño", explica el profesor Carreras. La tendencia actual consiste en la creación de equipos híbridos, que combinan distintas herramientas para obtener imágenes multimodales. "Hoy en día ya existen dotaciones de PET-TAC o TAC-SPECT, como la tomografía por emisión de fotón único. Estas asociaciones tienen la ventaja de sumar información y potenciar resultados.
A su eficacia diagnóstica hay que añadir la importancia de planificar el tratamiento y modificarlo según la respuesta observada", señala Carreras. En el año 2000, la revista "Times" declaró "invento del año" la fusión del TAC y el PET, por su repercusión sobre el diagnóstico y tratamiento del cáncer.
Carreras enumera las virtudes de esta técnica: "Nos permite conocer la evolución del tumor y su respuesta a la terapia, evitando así intervenciones innecesarias y las complicaciones asociadas. Esto supone más posibilidades de éxito, ahorro en costes y menor sufrimiento para el paciente".
En 1995 se instaló el primer PET en España; en la actualidad, ya hay unos 40, la mitad de ellos híbridos. En septiembre, un Real Decreto incluyó la prueba por el protocolo de Oncología y dentro de la Seguridad Social. Su uso se está extendiendo al estudio de otras patologías.
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