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La medición del número y el volumen de las lesiones cerebrales ayuda a predecir la atrofia a los dos años del diagnóstico, según un estudio que se publica en el último número de Archives of Neurology.
Fuente: Diario Médico
La determinación de la pérdida de tejido cerebral y de nuevas lesiones mediante resonancia magnética (RM) puede predecir la tasa de atrofia cerebral en los dos años siguientes de los pacientes con esclerosis múltiple, según los resultados de un estudio coordinado por Bas Jasperse, del Centro Médico de la Universidad de Vrije, en Holanda, que se publica en el último número de Archives of Neurology.
"La resonancia magnética se utiliza para monitorizar el número y el volumen de las lesiones asociadas a la esclerosis múltiple. Esta técnica permite conocer la evolución de la enfermedad, pero no parece aportar datos útiles para determinar el grado de discapacidad. El volumen cerebral, que también se mide mediante resonancia magnética, es considerado el marcador de los rasgos neurodegenerativos que mejor refleja el origen patológico de la discapacidad clínica", ha explicado Jaspere.
Diagnóstico
Los investigadores realizaron resonancias magnéticas justo después del diagnóstico a 89 pacientes con esclerosis múltiple y una edad media de 37 años. La prueba volvió a realizarse dos años después de la detección de la enfermedad. En cada paciente se determinaron el número y el volumen de dos tipos de lesiones, denominadas agujero negro (lesión oscura que indica la pérdida de mielina) y T2 (lesiones de apariencia reciente y brillantes).
Después se analizaron los cambios en el volumen cerebral y la discapacidad neurológica. "La tasa anual de atrofia cerebral fue de -0,9 por ciento y tanto la situación basal del cerebro como las lesiones T2 se identificaron como variables que explican la pérdida de volumen cerebral por año. A partir de estos datos se elaboró un modelo regresivo mediante el cual se explicó el 31,2 por ciento de las variaciones en el porcentaje de cambios del volumen cerebral. "Los pacientes que han perdido más tejido cerebral y tienen más lesiones T2 presentan una mayor tasa de atrofia cerebral".
'(Arch Neurol 2007; 64: 190-194)'.
Formas benignas
Las formas aparentemente benignas de esclerosis múltiple (EM) en realidad terminan siendo tan malignas como las demás, según muestra un estudio de la Universidad de la Columbia Británica, en Vancouver (Canadá), que se publica en el último número de Neurology. El trabajo, coordinado por Ana-Luiza Sayao, analizó a 169 pacientes con una forma benigna de EM y que tras pasar más de 10 años con la enfermedad presentaban muy poca discapacidad.
"Hemos comprobado que tras 20 años de enfermedad la EM progresa hacia la incapacidad total en el 21 por ciento de los casos. Es como si tras los primeros años de remisión desarrollaran una enfermedad secundaria progresiva", ha explicado Sayao.
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