|
La resonancia de tensión
de difusión podría emplearse también
para monitorizar el curso de la esclerosis lateral
amiotrófica y evaluar la eficacia de nuevos
tratamientos. Los avances en neuroimagen facilitan
el diagnóstico y tratamiento de muchas patologías
neurológicas.
Fuente: Diario Médico
Una
nueva técnica de evaluación por resonancia
de tensión de difusión puede ayudar
a confirmar el diagnóstico precoz de la esclerosis
lateral amiotrófica (ELA). Según un
trabajo presentado en la LIX Reunión de la
Sociedad Española de Neurología, celebrada
en Barcelona, esta técnica podría emplearse
para monitorizar el curso de la enfermedad y evaluar
la eficacia de nuevos tratamientos.
Mediante las imágenes obtenidas por resonancia
por tensión de difusión se puede demostrar
cuantitativamente una alteración del tracto
piramidal en pacientes con ELA. Los avances en las
técnicas de diagnóstico por neuroimagen
se están instaurando en la práctica
clínica y son de gran utilidad para obtener
un diagnóstico más preciso.
Según ha explicado Francisco Javier Romero
Vidal, jefe de Neurorradiología del Hospital
del Valle de Hebrón, de Barcelona, y coordinador
del Grupo de Estudio de Neuroimagen de la Sociedad
Española de Neurología, actualmente
se consiguen imágenes que hasta ahora sólo
se podían observar mediante una autopsia.
La tecnología disponible en neuroimagen reconstruye
el cerebro en tres y cuatro dimensiones. Además,
el tratamiento posterior de la imagen ofrece muchas
posibilidades diagnósticas y terapéuticas.
El especialista ha explicado que mediante técnicas
de cartografía por resonancia magnética
es posible ver las vías del cerebro en colores
y separar las diferentes áreas para explorar
sus funciones de forma aislada. Las posibilidades
son muchas. Por ejemplo, en las intervenciones quirúrgicas
se puede localizar con más precisión
el lugar en el que está la lesión.
Otros estudios
Las atrofias corticales posteriores, que son demencias
degenerativas de inicio visuespacial en las que se
conserva la memoria y se excluyen los trastornos oculares
y la enfermedad de Lewy, se pueden detectar mediante
la combinación de resonancia magnética
con el Spect.
Un estudio presentado en la reunión anual
de los neurólogos españoles demostró
que se puede lograr una especificidad cercana al 100
por cien si se usan ambas técnicas.
En las atrofias corticales posteriores, la lateralidad
en la neuroimagen no se correlaciona exactamente con
la lateralidad clínica, quizá porque
las lesiones patológicas sean más extensas
y bilaterales, según concluye un estudio del
Instituto de Neurociencias del Hospital Regional Universitario
Carlos Haya, de Málaga. La dilatación
asimétrica del asta occipital es un dato útil
para el diagnóstico de esta enfermedad.
Por otra parte, un grupo del Hospital Gregorio Marañón,
de Madrid, ha estudiado la relación entre el
volumen cerebral y la gravedad de la demencia en la
enfermedad de Alzheimer. Los resultados mostraron
que existe una disminución de sustancia gris
en las primeras fases clínicas de la patología
que afecta selectivamente al lóbulo temporal.
Romero Vidal considera que los avances en neuroimagen
son fundamentales para conseguir un mejor diagnóstico
y tratamiento de las patologías neurológicas,
además de que facilitan la investigación.
Las nuevas técnicas de neuroimagen permiten
tener acceso a información que hasta ahora
sólo se podía obtener mediante una autopsia.
Se puede lograr una especificidad de casi el 100 por
cien en el diagnóstico de las atrofias corticales
posteriores al combinar resonancia y Spect.
|